Ojo. Todas aprendíamos todo. No era tanta la libertad. Pero podíamos tomar decisiones. Podíamos trazar nosotras los caminos para llegar a diferentes objetivos de aprendizaje. En ese sentido no es extraño que sin haber tenido clases de computación jamás, en el útimo año de secundaria nos pidieran trabajos hechos en computadora e impresos. Podíamos aprender solas. Establecer nuestros propios caminos de aprendizaje. Equivocarnos, probar, volver a intentar.
Los libros de texto de la secundaria heredaban la historia escolar anterior igual que los contenidos.
En el tiempo que fui a la escuela fueron muchos los cambios sociales, tecnológicos e incluso los cambios en la interacción social que empezó a estar mediada fuertemente por la tecnología. La escuela no nos preparó especialmente para eso. Casi no se hizo eco de los cambios que ocurrieron extramuros. Sin embargo, la metodología de enseñanza a la que estuve expuesta permitió que yo supiera que no necesitaba a la escuela para aprender todo lo que necesitara saber. Aprendí sola Excel, PowerPoint, Word, Illustrator, PhotoShop, Sharepoint, Salesforce, SecondLife, Blogger, InDesign, browsers de Internet, Canva, etc.
Hoy en clase no puedo despegarme de una forma de enseñar que prevea un espacio para que los alumnos puedan hacer sus recorridos para lograr los objetivos de enseñanza. En algunos casos también planteo la posibilidad de que sean los estudiantes los que definan los objetivos y administren sus tiempos. Al principio del año, lo toman como una señal de debilidad en la autoridad docente. A fin de año aprenden. Es muy complicado plantear una metodología de enseñanza que se corra de lo tradicional sin el acompañamiento de la institución.
Los dejo con la línea histórica
https://www.preceden.com/
Coincido con vos Alejandra, la escuela en aquellos tiempos no nos preparó para los cambios que se avecinaban de manera inminente. Muchas veces aprendimos de manera solitaria las herramientas tecnológicas que se iban presentando. Lejos estaba el aprender de manera colaborativa y la interacción entre pares y alumnos. Saludos.
ResponderEliminarHola Débora, es cierto, sin embargo pudimos adaptarnos. No todo está perdido. Soy Alejandra de incógnito con identidad Vicente. No sé todavía como resolverlo o si puedo resolverlo. Saludos!
ResponderEliminarEn el año que naciste nació mi hija en una tierra lejana. Es cierto, en ese tiempo la tecnología era algo exclusivo, los que lograban acceder a ella no lo compartían, así que el recorrido era en solitario, como dice Débora, pero como también agregás vos, igual se pudo!!! Saludos!!!
EliminarHola Mercedes, ese es también un lindo mensaje para nuestros estudiantes: "vos podés". ¡Saludos!
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